Cuando vemos un mapa sabemos
que representa un territorio. A tal punto que podemos orientarnos
en un lugar desconocido sólo con el uso de un mapa. Pero,
es claro, que el mapa no es el territorio.
De la misma manera el tablero
simboliza una porción de la realidad. Los primero juegos
de tablero se usaban para representar temas importantes de la
vida de los pueblos.
No solamente el diseño
del tablero, sino también el modo de jugar, simula el
modo en que se mueve esa realidad.
En el juego de AJEDREZ,
se representan los combates caballerescos:
· El tipo de piezas (rey, caballo, torre, peón,
etc.) nos cuenta sobre la vida medieval.
· El lugar en que se ubican las piezas (peones adelante,
alfiles junto a los reyes) nos muestra el valor que tienen los
elementos, unos respecto a otros.
· La movilidad de cada pieza ( el peón una casilla,
la torre cuantas quiera) refleja el poder que tenía cada
elemento.
· Los dos ejércitos combaten enfrentados, en un
campo de batallas. No hay trampas secretas ni misiles, todo
está a la vista.
· El objetivo es matar al rey, que no es la pieza más
poderosa. Pero es la figura que da sentido al reino.
En cambio en el GO, se
representa una guerra de guerrillas, más propia de Oriente:
· Las fichas de cada bando son todas iguales y valen
lo mismo; son individuos
· No hay posiciones previas, cada ficha entra al campo
donde es necesaria.
· El combate no es frontal, sino que se intenta rodear
al enemigo, hasta quitarle la libertad de actuar.
· Las fichas enemigas que quedan encerradas, mueren.
No hay una figura a la que matar, todos los enemigos son iguales.
A continuación, presentamos
un juego en que se observa claramente una realidad bajada
al tablero. Los indios del Chaco argentino utilizaban este
juego como parte del aprendizaje del rol de cazador. Incentiva
la concentración, el control de las situaciones y el
desarrollo de múltiples estrategias.
El juego de Yagua
Este es un juego tradicional de los chiriguano-chané,
aborígenes del Chaco Argentino. Parece haber sido parte
del aprendizaje del rol de cazador por los niños varones.
Consiste en un cazador que sale
con los Yamba (perros) a perseguir un Yagua (jaguar o tigre
americano). Los perros avanzan paso a paso, al acecho, por los
senderos del monte
intentando acorralar e inmovilizar al Yagua que quedará
a disposición del cazador. Y el Tigre se defenderá
arrojándose encima de los Yamba y devorándolos.

JUGADORES: Juegan dos, uno como
el Yagua (tigre o jaguar) y otro como Yamba (los perros)
MATERIALES: Una ficha (Yagua) y doce fichas (Yambas); un tablero.
· El Yagua se coloca en el punto gordo que es su guarida.
Los Yamba en los puntos pequeños.
· Juega primero el Yagua, moviendo su ficha. En el turno
del Yamba elige libremente cuál perro mover
· Ambos jugadores pueden mover hacia adelante, hacia
atrás, costados o diagonales. Siempre siguiendo las líneas
del sendero, y deteniéndose en el próximo cruce.
Los jugadores mueven alternadamente y es obligatorio mover.
· El Yagua puede comer a los perros, sólo uno
en cada movida. Para comer salta sobre un Yamba, si el cruce
a continuación está vacío. El perro que
fue saltado se retira del tablero, y no juega más.
· Los perros no saltan sobre el Yagua ni uno sobre otro.
Avanzan paso a paso. Los perros no pueden comer al Yagua. Deben
acorralarlo.
OBJETIVO DEL JUEGO:
· Objetivos del Yagua: comer a 6 perros. Si ha perdido
tres perros puede seguir jugando pero seguramente perderá
"... porque con menos de nueve perros no se puede cazar
un jaguar .."
· Objetivos del Yamba: acorralar al Yagua hasta dejarlo
sin posibilidad de mover